Demo ficticia creada por byaleks
Volver al portafolioVolverApartadó · desde 2019
Somos cuatro esteticistas y cinco cabinas. No hacemos promesas de milagro ni vendemos paquetes de veinte sesiones: hacemos bien lo que sabemos hacer.

Nada de biombos. Cada tratamiento ocurre en una sala cerrada, con su propia música y su temperatura.
Trabajamos con líneas de cosmética profesional sin fragancia, que es lo que menos irrita en pieles reactivas.
Si vuelves, te atiende quien ya conoce tu piel. Puedes elegirla al reservar.
No vas a salir de la cabina con una lista de productos que comprar. Si algo no hace falta, no se recomienda.
La carta
Sin «consultar precio» ni tarifas que cambian según quién pregunte. Toca una categoría para abrirla.
Antes y después
En la cabina hacemos una foto al empezar y otra al terminar, con la misma luz y el mismo encuadre. Es la única comparación que significa algo.
Y una advertencia que damos siempre: una sola sesión mejora el aspecto y la textura, pero una mancha de años no se va en una tarde. Lo que se nota de verdad se nota a las cuatro.
AntesDespués
Cómo es una sesión
Té de la casa en la sala de espera, con la luz baja. La sesión empieza cuando ya has bajado el ritmo.
Diez minutos de lámpara y preguntas. De ahí sale qué se hace hoy, que no siempre es lo que venías a pedir.
Sin interrupciones ni cambios de cabina. El teléfono se queda fuera, el nuestro también.
Te vas con dos o tres indicaciones concretas, escritas. Ni una más, porque nadie cumple una lista de diez.
Reserva en línea a cualquier hora. Si necesitas cambiarla, se cambia sin coste hasta doce horas antes.
Calle 100 n.º 104-22 · Martes a sábado, 9:00 a 19:00